. . .Es una agradable sorpresa para el viajero avezado hallar este templo, distante unos dos Kms. del pueblo de Ibieca y aislado en el campo, pues constituye una original simbiosis del gótico y el románico. Es recomendable visitarlo al atardecer, pues la luz le presta un especial realce, por demás atractivo si se es aficionado a la fotografía.
. . .Fundado por Ximeno de Foces, destacado cortesano durante el reinado de Jaime I, a finales del siglo XIII, fué utilizado como panteón para su familia. Su cabecera triabsidial, que ocupa todo el ancho del crucero es de claro caracter gótico, que se aprecia tanto al exterior en sus ábsides poligonales con alargados ventanales apuntados, como al interior en sus bóvedas apuntadas o nervadas, dejando el sello románico en sus capiteles interiores y sobre todo en la bella portada del lado meridional, cuyas arquivoltas en zigzag y otras con motivos vegetales y geométricos le dan un especial encanto, sin dejar de lado los capiteles de entrelazos en que descansan. No perder de vista los excelentes frescos, pintados sobre el año 1300, que decoran los brazos del crucero, en los que se representan diversas escenas del Nuevo Testamento.