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Sobrarbe y Ribagorza   Roda de Isábena volver/return

        -- Catedral de San Vicente

  Sobre una elevación aledaña al río Isábena, se encuentra esta localidad de menos de un centenar de habitantes que en tiempos constituyó un importante núcleo político y religioso, siendo ahora la población más pequeña en haber sido sede catedralicia.
 
  Tiene su origen en la construcción de una fortaleza por parte de los condes ribagorzanos que controlara el avance de los musulmanes, y en ese mismo lugar, en tiempos de Raimundo I, se alzó la catedral, pues no deseaban depender en lo religioso del obispado de Urgell, afín a los condes de Barcelona. Se remonta su creación al año 939, no quedando apenas restos físicos al ser arrasada la comarca al inicio del siglo XI por Abd-Malik, hijo de Almanzor, lo que obligó a desplazar la sede, con la consecuencia de acabar dependiendo del obispado de Urgell. Cuando se apoderó del territorio Sancho el Mayor de Navarra, alentó su reconstrucción, separándose de Urgell. Reconquistada Lérida en el siglo XII, se refundó la diócesis como Lérida-Roda, perdiendo influencia paulatinamente. Con todo, mantuvo una activa vida religiosa una Canónica Agustiniana que se mantuvo hasta el siglo XVIII.
 
  Se inició la obra de la mano de artífices lombardos, dejando su sello en el ábside septentrional y basamentos del resto de la obra, aunque el proyecto se modificó en tiempos del Rey Sancho el Mayor de Navarra para recibir el impulso definitivo bajo los auspicios del Rey aragonés Sancho Ramírez.
 
  La iglesia es de planta basilical, constando de tres naves culminadas por sus respectivos presbiterios y ábsides, bajo cuyo suelo, elevado sobre el nivel del de la nave, se construyeron tres criptas. Hubo una torre lombarda en el lateral meridional de la que solo quedan los basamentos, pues fue sustituida en el Siglo XVIII por otra octogonal, a la vez que se reconstruyó parte de la bóveda de la nave y fue añadido un pórtico delante de la antigua portada meridional. Es interesante conocer que el ábside septentrional estuvo oficiando de sacristía desde el siglo XVI, para lo que se realizó una obra que lo transformó en cuadrado al exterior, hasta que el actual párroco, Don José María Leminyana, que ha realizado una gran labor de estudio, promoviendodo su restauración y la vuelta a su aspecto original. Es muy recomendable la lectura del número 1 de la revista "Románico", donde se puede leer una entrevista efectuada a este notable personaje.
 
  Exteriormente se decoran los ábsides mediante una arquería lombarda que descansa sobre lesenas y ménsulas, con un friso de dientes de sierra encima. En el centro de los paños entre las lesenas, con un ritmo variable de arquillos entre ellas, se abren ventanas abocinadas, al igual que parejas de ventanas aspilleradas a menor altura para dar luz a las criptas.
 
  La portada, a la que se accede por una escalinata que da entrada al pórtico antes mencionado, es original del siglo XIII, y se decora mediante arquivoltas en bocel apoyadas en un ábaco corrido con roleos y palmetas como ornato, que lo hace a su vez sobre columnas de fustes de diámetros distintos alternativamente, capiteles con escenas bíblicas labradas, tales como la Anunciación, la Natividad, o la Epifanía entre otros.
 
  Al interior, las naves se dividen en tres tramos mediante pilares cruciformes, siendo las naves laterales de menor altura que la central. Se cubren con bóveda de cañón apuntado la central y de arista en las laterales. Tras tantas reformas, hay bastantes desniveles de altura en el suelo, destacándose la del ábside central, que se eleva más de dos metros sobre el suelo de la nave. Bajo cada ábside hay una cripta, destacando la central, de tres tramos delimitados por columnas, cubierto con bóvedas de arista, y que alberga el sepulcro de San Ramón, obra bellamente labrada con escenas bíblicas, simbólicas, y de la vida del Santo, accediéndose desde el frontal de la nave a traves de una arquería de tres arcos. En la cripta septentrional hay unas excelentes pinturas murales que representan un Pantocrátor rodeado de tetramorfos en la zona absidial y diversas escenas del Nuevo Testamento en los laterales, pudiendo ser obra del Maestro de Navasa.
 
  Adosada al lateral septentrional de la cabecera, se situa la capilla de San Agustín, de nave casi cuadrada y ábside semicircular, con bóvedas respectivamente de cañón y horno, ademá de restos de pinturas, teniendo el acceso a sus pies por la sala capitular, que igualmente está decorada con pinturas murales descubiertas no ha mucho y a la que se accede desde el claustro a traves de una bella arquería de cinco arcos. Finalmente, al Norte de la nave de la iglesia se halla el claustro, articulándose sus crujías con pilares en ángulo en las esquinas que unen dos parejas arquerías de nueve y doce columnas que cierran el rectángulo, cuyos capiteles se decoran con sencillos motivos geométricos, vegetales y animales. Muy interesantes son las numerosas epigrafías funerarias inscritas en su mayoríen el intrados de los arcos del claustro, correspondientes a los monjes que componían esta comunidad entre los siglos XII al XV.

        Para obtener más información consultar en estos sitios:
                    www.jdiezarnal.com/catedralrodadeisabena.html
                    www.1romanico.com/004/monumentoa.asp?monu=000426&ruta=057
                    es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Roda_de_Is%C3%A1bena
                    www.romanicoaragones.com/2-Ribagorza/990361-RodaIsabena00.htm
                    www.hernandezrabal.com/espana/aragon/huesca/ribagorza/rodaisabena.htm
                    http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=10928
                    www.redaragon.com/turismo/que_hacer/default.asp?accion=pagina&CosaQueHacer_ID=1904